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Terapia de Pareja

Cuidar al otro es cuidar la relación

El otro día en una sesión de pareja hablamos sobre esto. Sobre la forma de cuidar al otro desde su forma o sus necesidades y no desde la nuestra.

Me decía él que no entendía porqué ella se mostraba demandante y “floja” pidiendo atención cuando se encontraba mal (con algún dolor o malestar de salud) cuando era una persona adulta y podía cuidarse sola y que él no sabía qué hacer o cómo cuidarla porque le parecía un comportamiento infantil.

En su mente había una adulta quejica y él no iba a consentir eso.

Esta situación llevaba a discusiones, desencuentros, distancia e incomprensión.

Ella, por su parte explicaba que no se sentía cuidada como necesitaba y esto hacía que se sintiera poco querida. En muchos otros aspectos la relación estaba bien.

Cuidar al otro requiere hacerlo desde lo que él o ella necesita, no desde lo que creemos que le conviene o lo que nos gustaría a nosotros o creemos que es correcto.

Muchas veces estamos convencidos de que nuestra pareja necesita hacer ciertos cambios o pensar de determinada manera para ser más feliz y no estamos mirando sus necesidades desde su forma de ser o pensar.

Tendemos a no validar sus sentimientos porque los miramos desde lo que nosotros sentiríamos.

Cada persona tiene sus vivencias, su historia personal, su historia de apego con sus cuidadores principales, su forma de sentir, actitudes y creencias particulares. Toda esta información sobre el otro hay que tenerla en cuenta a la hora de entender y aceptar su comportamiento.

Esta comprensión y aceptación ha de ser incondicional, siempre y cuando no se estén violando nuestros derechos humanos básicos.

Una vez entendida esta actitud de ella ante su malestar físico, y sus necesidades de cuidado, desde la historia personal y de apego que había detrás conseguimos que él la viera a ella y cambió su forma de cubrir sus necesidades afectivas llegando a resolver el problema de pareja.