Realizamos una terapia sexual que consiste en primer lugar en evaluar y tratar la causa o causas del bajo deseo sexual. La educación recibida, las experiencias sexuales anteriores, la forma de vivir la sexualidad pueden conllevar prejuicios, tabúes, miedos que estén boicoteando el pleno disfrute del sexo.
Las relaciones de pareja, demandas sexuales de la pareja reiteradas, un trastorno emocional como la ansiedad o depresión. Estresores externos como problemas de trabajo, familiares también pueden estar afectando a la sexualidad. Dependiendo del caso se abordan los factores que están originando y manteniendo el problema con la terapia cognitivo conductual individual o de pareja y la terapia sexual individual o en pareja.
El bajo deseo sexual puede ser puntual y debido a una causa concreta en un momento determinado o darse de manera continuada a lo largo del tiempo. En el segundo caso evaluaremos la historia sexual y las actitudes de la persona con respecto al sexo ofreciendo educación sexual, técnicas de exploración de la propia sexualidad para que el cliente desarrolle esa parte de sí mismo encontrando la forma de disfrutar plenamente.
Si es necesario se realizará una terapia sexual con ambos miembros de a pareja o una terapia de pareja. Cuando la persona tiene la disposición adecuada para ello, empezamos poco a poco a redirigir la atención hacia lo sexual con fantasías, lecturas eróticas, estimulación sensorial, juego sexual erótico, exploración del propio cuerpo y del de la pareja sin exigencias de manera que se va despertando el deseo.