La terapia EMDR relaciona los síntomas actuales con eventos de nuestro pasado.
Tras identificar qué recuerdos están asociados al problema actual, la terapia EMDR accede a esos recuerdos y activa el procesamiento de la información, por medio de un procedimiento estructurado que ha sido ampliamente estudiado en investigación.
Uno de los ingredientes de la terapia EMDR son los movimientos oculares u otras formas de estimulación del cerebro (tapping, etc).