Ante un consumo de alcohol continuado, siempre debe haber una valoración especializada que determine la forma más segura de proceder a su abandono.
El alcohol es la droga más consumida en nuestro país, y a su vez, la sustancia que más problemas genera tanto a nivel sanitario, como judicial.
Su consumo excesivo o continuado está casi siempre detrás de muchos ingresos hospitalarios (por alteraciones hepáticas, cardiopatías, desnutrición, encefalopatía, determinados tipos de cáncer…), accidentes de tráfico y de conductas violentas.
El síndrome de abstinencia alcohólica (taquicardia, temblores, sudoración, ansiedad, pudiendo llegar a tener alucinaciones) es uno de los más peligrosos que existe ya que junto al de las benzodiacepinas pueden ocasionar la muerte.
Es por ello que ante un consumo de alcohol continuado, siempre debe haber una valoración especializada que determine la forma más segura de proceder a su abandono.
Puede darse también el caso de personas que no realizando un consumo de alcohol diario, cuando toman la primera bebida alcohólica les es imposible parar hasta que no alcanzan un grado de embriaguez incompatible con cualquier otra actividad: relaciones familiares, sociales, laborales, conducción…