Su consumo inicialmente, está asociado al ámbito recreativo y su fin es el aumentar el rendimiento social y físico, pero precisamente ésta es su trampa.
La cocaína es la segunda sustancia ilegal más consumida en la actualidad y a su vez una de las más devastadoras, ya que su consumo suele ir asociado al consumo de otras sustancias o adicciones: juego, sexo, alcohol y tabaco, siendo esta combinación con éstas dos últimas altamente neurotóxica.
Los efectos de excitación duran entre 20 minutos o una hora, dependiendo de la persona, y transcurrido ese tiempo con la intención de mantener ese nivel de activación poco a poco aumentarás tu consumo en cantidad y en días llegando a utilizarla incluso, para poder afrontar tu vida diaria, ya que después de la primera raya (nombre coloquial de la dosis de consumo), la cocaína no aporta energía, todo lo contrario, la resta, así como merma tu capacidad de disfrutar de actividades anteriormente placenteras, lo que sí consigue es potenciar tu ansiedad, tu irritabilidad, tu agresividad, tus obsesiones y los riesgos de poder llevarte un buen susto (accidente de tráfico, cerebrovascular, cardiaco o psicótico).