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Muchos de los problemas de ansiedad en el adulto tienen su inicio en la adolescencia o en la infancia.

Personas que por sus características de personalidad siempre han sido miedosas o han estado sobre protegidas o cuyos padres son personas ansiosas o aprensivas que han transmitido señales de alarma o peligro en situaciones normales o no tan alarmantes.

Las actitudes de los padres se imitan y podemos, de forma inadvertida, transmitir creencias de alarma, miedo o peligro innecesarias.

La ansiedad se manifiesta por sensaciones físicas elevadas (taquicardia, sudoración, tensión muscular, ahogos, etc), pensamientos catastrofistas o exagerados, y conductas de evitación de las situaciones o estímulos temidos.

La ansiedad en la adolescencia se manifiesta como fobias, ataques de pánico, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) e hipocondría y tanto la evaluación como el tratamiento son similares a los que se realizan con adultos.

Tratamiento fobias en adolescencia

Las personas podemos tener miedo exagerado e irracional a muchas cosas (volar, ahogarse en el mar, espacios cerrados, cucarachas, conducir, heridas, agujas, arañas, serpientes, pájaros, petardos).

Hablamos de fobia cuando el temor es acusado y persistente y es excesivo o irracional.

La persona tiene la necesidad de huir del objeto temido o sufre gran malestar en forma de ansiedad si no tiene más remedio que enfrentarse.

Cuando dicho temor exagerado supone que la persona tiene que privarse de realizar ciertas actividades (ir al campo, viajar, salir a la calle) e involucra con ello a gente de su alrededor buscan ayuda terapéutica para liberarse del miedo.

Material recomendado:

  • Fobia Social. Enrique Echeburúa. Ed.Martínez Roca.

Ataques de pánico en la adolescencia

Una crisis de pánico se experimenta cuando la persona sufre, de forma inesperada y abrupta, síntomas de ansiedad aguda (sudoración, palpitaciones, mareos, molestias abdominales, desrealización, temblores, ahogos, presión en el pecho, manos y pies fríos y húmedos, efectos visuales, boca seca, dificultad para tragar) y al mismo tiempo cree que son señal de que su vida está en peligro por ser sintomatología orgánica grave o que puede perder el control de su mente.

La primera vez que ocurre esto la persona se asusta mucho y lo vive como una experiencia muy traumática.

A partir de ese momento se queda en un estado de alerta e hipervigilancia por si vuelve a ocurrir focalizando su atención en cualquier señal física e incrementando las posibilidades de que ocurra.

Si la persona evita situaciones y no hace su vida con normalidad por el temor intenso a que la crisis se repita, estamos ante un Trastorno de Pánico.

Si la persona evita acudir a situaciones como centros comerciales, autobuses, metro, espacios abiertos, multitudes, ascensores, etc estamos ante un Trastorno de Pánico con Agorafobia.

El tratamiento consiste en psicoeducación sobre el trastorno, técnicas para el control de la ansiedad, técnicas de cambio de pensamientos, enfrentamiento a la sintomatología ansiosa y enfrentamiento a las situaciones

Material recomendado:

  • Cómo superar el pánico: (con o sin agorafobia). Elia Roca.

Hipocondría en adolescencia

En la hipocondría el paciente tiene la convicción de que padece una enfermedad grave a partir de la interpretación personal de síntomas somáticos.

La propia ansiedad y preocupación por estar enfermo hace que aparezcan síntomas físicos psicosomáticos que el paciente interpreta como confirmación de su enfermedad.

Se da un estilo de pensamiento propio del paciente hipocondríaco que le llevan a comprobar frecuentemente el cuerpo y a filtrar de forma irracional la información que le llega confirmando su creencia de enfermedad.

La persona asume el papel de enfermo dejando de realizar actividades agradables y aumentando el riesgo de depresión.

Se focaliza la atención a áreas supuestamente enfermas desatendiendo las áreas sanas y dejando de realizar conductas saludables como cuidar la alimentación o hacer ejercicio.

El tratamiento consiste en eliminar las falsas creencias hipocondríacas, dejar de comprobar la existencia de supuesta sintomatología y en restablecer la vida normal de la persona.

Material recomendado:

  • Hipocondría. Mª Dolores Avia. Ed. Martinez Roca.

Trastorno obsesivo compulsivo

En el TOC se da un patrón de pensamientos, impulsos o imágenes frecuentes, involuntarios e inapropiados (obsesiones) que van acompañados de comportamientos repetitivos que la persona se ve obligada a hacer (lavado de manos, comprobaciones, orden) para evitar supuestas consecuencias catastróficas.

Las personas con TOC tienen una forma característica de pensar que les hace otorgar poder a los pensamientos y las imágenes de manera que creen que el contenido de éstos puede suceder.

Por ejemplo una persona puede tener imágenes de ella misma haciendo daño a alguien de su familia y experimentar estos pensamientos con gran angustia ya que cree que pueden llegar a suceder, como consecuencia realizará conductas para evitar que ocurran.

La persona reconoce lo irracional de sus pensamientos y conductas pero no sabe como ponerles fin.

El tratamiento consiste en una exposición a las obsesiones dejando de realizar las compulsiones o rituales, todo ello acompañado de técnicas cognitivas, técnicas para el control de la ansiedad y tratamiento jerarquizado.

Material recomendado:

  • Terapia Cognitivo – conductual para el trastorno obsesivo compulsivo. Juan Sevilla y Carmen Pastor.