El manejo de la ansiedad es una de las cuestiones que más nos demandan las personas que acuden a consulta.
En otras entradas del blog ya hemos hablado de qué es la ansiedad y de algunas pautas para la manejarla, regularla y recuperar la calma.
Una de ellas es la respiración diafragmática lenta.
La respiración diafragmática
La respiración diafragmática es una técnica para el control de la ansiedad que aporta muchos beneficios a quien la practica. Hay muchos estudios que avalan que esta forma de respirar es una fuente de regulación emocional y de bienestar.
Es una respiración suave, lenta y uniforme que activa el sistema nervioso parasimpático, encargado de la “respuesta de relajación” de nuestro cuerpo.
Beneficios
En el manejo de la ansiedad tiene dos funciones:
- Al practicarla diariamente la automatizamos para poder emplearla como “medida de rescate” ante una situación que nos haya creado mucho estrés o ansiedad. Así la podemos utilizar en cualquier momento o situación.
- Por otra parte, al haberla practicado y saber cuál es la forma adecuada de respirar (lentamente), nos sirve para detectar la hiperventilación que es una respiración rápida y en la que cogemos mucho aire, típica de la ansiedad.
Práctica
La forma de hacerla es la siguiente:
- Ponerte en una posición cómoda tumbado o recostado y poner una mano en el pecho y otra en el estómago.
- Tomar aire lentamente hinchando la barriga sin mover el pecho.
- Retener el aire.
- Soltar el aire lentamente hundiendo la barriga sin mover el pecho.
Practicar a diario para familiarizarte con esta forma de respiración. Cuando sepas practicarla con comodidad y veas que te relajas al practicarla debes practicarla en diferentes posiciones y en diferentes lugares (sentado, de pie, andando).